CCSS pide a la población extremar medidas de prevención ante inundaciones

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Autoridades nacionales, regionales y locales de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS)  pidieron a la población adoptar una serie de medidas preventivas, c on el propósito de reducir el riesgo sanitario que suele incrementar la aparición de enfermedades infecciosas agudas, tras la afectación generada por la tormenta tropical Nate.

De acuerdo con la doctora Xiomara Badilla,  jefe de la subárea de Vigilancia Epidemiológica de la CCSS, grupos técnicos de la institución, intensificaran, desde hoy, la vigilancia de diarreas, infecciones respiratorias agudas (IRAS), entre otros padecimientos con la finalidad de reducir el riesgo de transmisión de enfermedades en las zonas afectadas.

Con ese objetivo, la institución inició un operativo de prevención tendiente a informar a la población, especialmente la que se encuentra en los albergues, sobre el correcto lavado de manos y el protocolo de tos y estornudo.

La especialista manifestó que es necesario adoptar medidas para prevenir los brotes en las zonas afectadas, en virtud de que ante la falta de agua potable y de sistemas de evacuación de desechos, las condiciones de hacinamiento en albergues provisionales, constituyen factores de riesgo para la aparición de  brotes.

Asimismo, se debe tomar en cuenta las zonas con inhabilitación de rutas de acceso y atención oportuna a los establecimientos de salud, por lo cual resulta imprescindible reforzar las medidas de higiene básicas.

Como parte de las acciones de intervención primaria, se incluye el correcto lavado de manos con agua y jabón y el protocolo de tos y estornudo como medidas fundamentales en la prevención de enfermedades como diarreas e infecciones respiratorias.

La vigilancia de la calidad del agua y los alimentos; así como y orientar a las personas para que el agua sea hervida o clorada previo a su consumo, son parte de las principales recomendaciones.

En el caso de los albergues, aseguró, es importante adoptar  medidas estrictas en cuanto a la manipulación de los alimentos que ingresan para evitar infecciones transmitidas por alimentos, por lo cual se hace un llamado a contemplar al pie de la letra los procedimientos en la manipulación de los alimentos que se brinden a las personas en albergues.

De la misma manera, si el albergue no tiene acceso a agua potable y cuenta con pozos, se debe hervir de previo al consumo humano, para evitar infecciones por causa de agua contaminada.

La especialista solicitó a la población tomar en cuenta las siguientes medidas de salud durante y después de una inundación:

MEDIDAS BÁSICAS PARA CUIDAR  LA SALUD

Durante la inundación

1.        Lavarse las manos con agua y jabón:

  • Antes de comer y  alimentar a sus hijos.
  • Después de usar la letrina o inodoro.
  • Después de limpiar la parte inferior de su niño(a).
  • Después de atender a una persona enferma.

2.        Beber agua segura o potable

  • Hierva o trate con cloro el agua no segura, (en un litro de agua 4 gotas de cloro líquido o en un galón de agua (4 litros) aplicar 16 gotas de cloro líquido).

3.        Usar agua segura para la limpieza, lavar la ropa y los utensilios. 

4.        Cuide la preparación y manipulación  de  alimentos:

  • Limpiar con cloro  las superficies de los lugares donde se preparan los  alimentos.
  • Lavarse las manos con agua y jabón antes de preparar alimentos.
  • Cocine bien los alimentos y cómalos recién cocinados.
  • Guarde los alimentos en un recipiente tapado y ubíqueles en un lugar seguro para protegerlo de roedores y otros animales.

5.        En caso de heridas solicitar vacuna contra el tétanos.

6.        Recomendaciones para personas albergadas:

  • Si presenta algún síntoma o padece alguna enfermedad, avise al encargado del albergue para que coordine la atención médica.
  • Utilice baños o letrinas.
  • Disponga de los desechos sólidos en los recipientes para  este fin.
  • Lávese la manos
  • Al toser y estornudar tápese la boca con un pañuelo o con el antebrazo.

Después de la inundación

  1. Evite manejar por áreas inundadas y aguas estancadas.
  2. Beba agua limpia y segura. No beba el agua de la inundación ni la use para lavar los platos, cepillarse los dientes ni lavar o preparar la comida.
  3. Escuche las advertencias de las autoridades locales para saber si el agua es segura para beber y bañarse.
  4. Use solamente agua hervida o tratada con cloro para beber, cocinar y otros quehaceres.
  5. Bote todo alimento o agua almacenada que esté o pueda haber estado en contacto con el agua de la inundación.
  6. Tapar bien los recipientes donde guarda o almacena el agua  y los alimentos para evitar contaminación  de roedores y otros animales.
  7. Evite el contacto con agua llovida estancada. Utilice zapatos cerrados de goma, como botas.
  8. Protegerse de las picaduras de insectos utilizando repelente y ropa que cubra casi todo el cuerpo.
  9. Elimine las aguas estancadas de lluvia para evitar picaduras de mosquitos transmisores de malaria, dengue, zika, chikungunya  y otros.
  10. Lave  y cepille bien los recipientes donde almacena agua y los comederos de animales.
  11. Ante mordedura de algún animal, diríjase a un centro de salud para su valoración.
  12. Si debe desplazarse a una zona, hágalo durante el día, con luz natural, siempre con botas de goma.
  13. Las personas afectadas que presenten fiebre o algún otro síntoma deben ser valoradas por el personal de salud.

Entre tanto el doctor Esteban Vega de la O, Coordinador Nacional de Servicios Farmacéuticos de la CCSS, manifestó que para el caso de los pacientes con enfermedades crónicas, en los cuales es clave la continuidad del tratamiento y disponibilidad de los medicamentos en las cantidades requeridas, se recomienda no interrumpir el uso de estos y  en caso de haber sufrido el deterioro o pérdida de los medicamentos  durante las inundaciones, deben acudir al establecimiento de salud correspondiente,  para que le suministren el tratamiento y evitar con ello la descompensación de la enfermedad y eventuales consecuencias clínicas.

De igual forma, se reitera la necesidad para el caso de los adultos mayores, la importancia de que los cuidadores o red de apoyo vele por la disponibilidad de los medicamentos y continuidad del tratamiento, por representar un grupo de la población más susceptible desde el punto de vista clínico.

El especialista reiteró también, la importancia del autocuidado, y con ello evitar la automedicación y recomendación de medicamentos sin la asesoría de un profesional de la salud, sea este médico o farmacéutico, toda vez que el uso de un medicamento, planta medicinal o producto natural sin la debida asesoría podría generar una alteración de su estado de salud, interacciones con los medicamentos que utiliza habitualmente.

Aseguró que las diferentes unidades técnicas y administrativas mantienen canales de comunicación y coordinación permanente, con los establecimientos de salud a efectos de garantizar el abastecimiento continuo de los medicamentos.


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