• Moravia y Santo Domingo mantienen presidencia y vicepresidencia; en Goicoechea, hay nuevo nombramiento en la vicepresidencia; Coronado con nuevo presidente y vicepresidenta y en Tibás cambió la vicepresidencia
José Luis Cojal Estrada / periodicogentehoy@yahoo.com
El 1.º de mayo de 2026 marcó un momento histórico para el régimen mu-nicipal costarricense, se escogieron los nuevos integrantes de los Con-cejos Municipales para el último periodo 2026-2028.

Durante esa primera sesión solemne, los regidores propietarios de cada cantón tuvieron la responsabilidad de elegir a la persona que ocuparía la Presidencia y la Vicepre-sidencia del Concejo Municipal para el período 2026-2028. Esta elección se realizó mediante votación interna entre los miembros del propio Concejo, de conformidad con lo establecido en el Código Municipal.
• Objetivos
La importancia de estos nombramientos radica en que la Presi-dencia del Concejo Muni-cipal es la máxima autoridad del órgano deliberativo local.
Entre sus funciones se encuentran dirigir las sesiones, ordenar los de-bates, conceder el uso de la palabra, velar por el cumplimiento de los acuerdos y representar al Concejo en diversos actos oficiales. La Vicepresi-dencia asume estas funciones cuando la Presidencia se encuentra ausente.
Además, estas elecciones estarán marcadas por intensas negociaciones políticas entre las distintas fracciones municipales, ya que en muchos cantones ningún partido contaba con mayoría ab-soluta de regidores.

Esto obligó a la construcción de alianzas para alcanzar los votos necesarios y definir quiénes dirigirían los concejos durante los últimos dos años de gestión municipal. En varios gobiernos locales los acuerdos políticos fueron determinantes para garantizar la gobernabilidad y la aprobación de proyectos cantonales.
En términos políticos, la elección de las presidencias y vicepresidencias municipales del 2026 representó el primer gran pulso de poder dentro de los nuevos gobiernos lo-cales, pues permitió me-dir la capacidad de negociación de los partidos y anticipar la dinámica po-lítica que caracterizaría la administración municipal durante los años siguientes.
Se puede destacar que el 1.º de mayo de 2026 no solo fue una jornada protocolaria de juramentación, es el último periodo de cada gobierno local costarricenses, don-de las alianzas políticas, la representación ciudadana y la gobernabilidad cantonal comenzaron a definirse desde los propios Con-cejos Municipales.
Últimos dos años que todos los integrantes de los Concejos Municipales deben reinvindincarse, presentar proyectos, apoyar a su alcalde y trabajar unidos por una sola causa, buscar el progreso de su cantón.
