martes, mayo 28
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CONSULTORIO empresarial

Costos operativos y gastos


En la edición anterior empezamos hablando de lo necesario que es para cualquier negocio, no importa su tamaño, un flujo de caja bien elaborado para entender de manera simple cómo están funcionando sus ingresos a través del tiempo.


En esta ocasión les hablaré sobre los costos y los gastos que pueden tener los negocios, en forma sencilla ¿Qué son los costos? Es todo pago o desembolso de dinero que se hace para adquirir la materia prima o la mano de obra para poder brindar nuestro producto o servicio; más simple aún, el costo es la inversión que se hace para poder producir lo que vendo. Por tanto, el costo es un factor decisivo a la hora de determinar el precio de mi producto o servicio ya que debo tener presente que lo que ofrezco debe ser rentable.


Los costos se dividen en varios tipos: fijos, variables, directos e indirectos. No voy a detallarlos todos ya que la idea es hablar lo más simple que se pueda, pero para ilustrar mejor la idea, ejemplifico cada uno:
Costos fijos: alquiler de local, cuota de mantenimiento.


Costos variables: materia prima, ya que está sujeta a cambios en su precio.
Costos directos: transporte del producto de un lugar a otro.
Costos indirectos: pago de mano de obra indirecta o de materiales indirectos.


Lo que sí debemos entender es que los costos, sea cual sea el tipo, deben estar completamente detallados para un correcto funcionamiento ya que, si no hay claridad en lo que es un costo y un gasto, nunca podré llevar en orden las finanzas de mi negocio y, más preocupante todavía, no tendré claridad real de cuánto me cuesta a mí poner el producto o el servicio a funcionar y, por ende, puede verse afectada la rentabilidad de mi negocio.
Ahora bien, ¿qué son los gastos? Son todos los pagos o desembolsos de dinero que debo realizar para cubrir aspectos operativos del negocio. No tienen que estar vinculados con la fabricación de mi producto o servicio, generalmente están más asociados con aspectos administrativos que son esenciales para el mantenimiento de la empresa.


De igual forma debemos dividir los gastos en fijos, variables, operacionales y no operacionales, los describo a continuación:
Gastos fijos: agua, luz, internet, teléfono, etc. Deben asumirse independientemente de si vendo o no vendo mis productos o servicios.
Gastos variables: no se pueden predecir pero que hay que asumirlos, como la reparación de una tubería o de iluminación, entre otros.
Gastos operacionales: se realizan para retribuir o generar más ingresos como lo que se invierte en publicidad.
Gastos no operacionales: estos, contrario a los anteriores, se deben realizar, pero sin esperar a que ayuden a mejorar los ingresos sino, más bien, son obligatorios, como el pago de impuestos y patentes.


La diferencia entre costo y gasto es que los costos son considerados inversiones que se identifican directamente con los ingresos, mientras que los gastos no se asocian con el retorno de la venta del producto o servicio. Además, los costos y los gastos se contabilizan de forma diferente: los costos se consideran activos, mientras que los gastos no.

Por tanto, como lo he mencionado desde el inicio, debemos tener claridad en estos aspectos tan básicos para poder manejar correctamente nuestros negocios ya que, de no ser así, nunca tendremos claridad de si nuestro negocio es rentable, si llegamos a final de mes con números azules o rojos y, más importante aún, si somos capaces de sostenernos en mercado a través del tiempo ya que, como lo dice una máxima de la Administración: “lo que no se puede controlar, no se puede administrar”.

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