miércoles, febrero 28
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2 de cada 10 niños tiene anemia

redaccion@periodiocgente.co.cr

El 21% de los niños entre 6 y 24 meses tiene anemia lo que evidencia la necesidad de reforzar el consumo de hierro en la dieta y en el tratamiento.

El dato implica que el país tiene un problema de salud pública moderado, según la clasificación de enfermedad de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La información se conoce gracias a que el 75 % de los niños atendidos durante el 2017 en la Institución contó con al menos una prueba de hemoglobina, gracias a que el sistema de salud cuenta con servicios de laboratorios en todo el país.

Según las normas institucionales, en caso de detectarse una hemoglobina menor a 11 g/dL es necesario determinar el tratamiento a seguir a partir del resultado y de la edad.

(La medición g/dl significa gramos por decilitro, es decir la cantidad en gramos de hemoglobina disuelta en 100 mililitros de sangre. La hemoglobina mide los niveles de hemoglobina en la sangre. Es una proteína de los glóbulos rojos que lleva oxígeno de los pulmones al resto del cuerpo. Cuando una persona tiene anemia, las células no reciben el oxígeno que necesitan.)

De la información recolectada durante la evaluación de la Dirección de Compra se obtiene que el 21 % de los niños tienen hemoglobinas inferiores a 11 g/dL, las cuales se pueden clasificar según su severidad. De ellas, el 81.8% fue leve, el 19% moderada y solo el 0.2% es severa.

(La anemia es una de las enfermedades más frecuentes en la niñez en todo el mundo. A largo plazo la anemia puede retrasar el crecimiento, afectar el desarrollo psicomotor y disminuir las capacidades de pensamiento, memoria y razonamiento; por lo que su tratamiento y resolución debe brindarse de manera eficaz para evitar complicaciones a futuro.)

Abordaje contra la anemia

La Institución hizo el año pasado un llamado especial a los padres de familia para que dieran el medicamento de hierro a los niños y les hicieran los exámenes de control necesarios para ver la evolución como un asunto prioritario de salud del niño.

El personal de salud se ha comprometido con el programa de detección de casos y ha procurado la comunicación para no perderlos entre los servicios participantes mientras el personal farmacéutico asume la educación a los padres y mantiene la cercanía con el paciente durante el abordaje.

El esfuerzo institucional era necesario porque resultaba difícil el seguimiento con los padres de familia, en el tanto que ellos no le daban suficiente importancia a la condición y su tratamiento, además de que se notaba un ausentismo en las citas de hemogramas de control.

El efecto el plan educativo ya se está notando. En el primer trimestre del 2018 se logró alcanzar el 94.4% de cumplimiento y se espera concluir el año con valores cercanos al 100% de cumplimiento del tratamiento.

El manejo de niños con anemia incluye la prescripción terapéutica de hierro bebible y el examen de sangre de control para ver la hemoglobina entre 30 y 59 días naturales posteriores a la fecha del diagnóstico de anemia.

Como una de las ventajas de los nuevos tratamientos el hierro de uso en la CCSS es polimaltosado, por lo que no afecta o interactúa con la leche y no mancha los dientes.

Además del medicamento: lactancia y alimentación para enfrentar anemia

Aunque una alimentación variada y saludable asegura la ingesta adecuada de todos los nutrientes los alimentos no son la única fuente de hierro en la población infantil: la leche materna exclusiva hasta los 6 meses es indispensable para disminuir el riesgo de anemia.

Adicionalmente al medicamento que receta el médico es bueno fortalecer la alimentación variada y natural del niño.

De acuerdo con la Dra. Maricruz Ramírez Di Leoni, nutricionista de la “Coordinación nacional de nutrición”, si el médico indica que la deficiencia de hierro puede resolverse con una buena alimentación, se pueden seguir las siguientes recomendaciones nutricionales para aumentar el consumo de hierro en los niños:

  1. Nuestro organismo absorbe mejor el hierro de los alimentos de origen animal que el hierro de los alimentos de origen vegetal, por lo tanto, utilice la vitamina C para potenciar la absorción de hierro de sus comidas, con más razón si no come carne. Por ejemplo, coma pinto con jugo de naranja, haga ensaladas con hojas verdes oscuro y chile dulce o fresas, agréguele limón al plato.
  2. Algunas preparaciones ricas en hierro son: huevos revueltos con espinaca, torta de huevo con relleno de queso y col rizada, sopita de lentejas con chile dulce, garbanzos en salsa de tomate con trocitos de acelga, tortas de carne de res sin grasa, sopa negra (con frijoles enteros), olla de carne, entre otros.
  3. Los mariscos de concha y las vísceras contienen grandes cantidades de hierro.
  4. La carne roja es fuente rica de hierro. El niño podría ingerir carne roja molida en trocitos, en sopa, en picadillos, en bistec, al menos dos veces por semana. Procure utilizar cortes magros (sin grasa), quitarle los “gorditos” antes de cocinar y usar muy poco aceite para prepararlos. Evite la mantequilla o manteca.
  5. Si el niño no le gusta comer carne, no se preocupe, que muchos alimentos de origen vegetal son fuentes ricas en hierro. Los frijoles, las lentejas, los garbanzos, las arvejas, el pan integral, las tortillas de maíz, las semillas y las hojas verde oscuro como: la espinaca, la col rizada (kale) y la acelga tienen grandes cantidades de hierro.

El uso del hierro no en todos los casos puede causar estreñimiento, pero si lo casusa, no debe ser una causa para dejar de administrar el hierro en gotas, sino que es posible mitigar el estreñimiento con una serie de consejos prácticos en el cuidado del niño:

Dele más líquidos: El agua y otros líquidos ayudan a mover las heces fácilmente a lo largo del intestino. Aumenta la ingesta de líquidos si están alimentando a al bebé con chupón o biberón,  pueden darle agua hervida enfriada para que tome entre las tomas.

Sírvale más fibra: Los alimentos ricos en fibra (como la fruta, la verdura y las hortalizas) ayudan a evitar el estreñimiento. Otros productos con fibra son manzanas, peras, avena, naranjas, plátanos maduros, pan integral y palomitas de maíz.

Asegúrese de que su hijo haga suficiente ejercicio: La actividad física activa los movimientos intestinales. Por lo tanto, anime a su hijo a hacer mucho ejercicio. Puede ser algo tan sencillo como jugar a la pelota, montar en bicicleta o hacer unas pocas canastas.

Si el bebé parece estar relajado y cómodo, pueden utiliza un poco de aceite de bebé para masajear suavemente su barriguita en el sentido de las manecillas del reloj, hacia la derecha.

Pueden mover suavemente las piernas del bebé con el movimiento de andar en bicicleta para aflojar cualquier obstrucción intestinal.

Pueden mover suavemente las piernas del bebé con el movimiento de andar en bicicleta para aflojar cualquier obstrucción intestinal.

-Un baño caliente puede estimular el movimiento intestinal.

-Si el bebé parece estar relajado y cómodo, pueden utiliza un poco de aceite de bebé para masajear suavemente su barriguita en el sentido de las manecillas del reloj, hacia la derecha.

-Un baño caliente puede estimular el movimiento intestinal.

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