• Ingreso estacional de divisas por bonificaciones, aguinaldos y operaciones empresariales podría aumentar la oferta de dólares durante los últimos meses de 2026.
  • Academia advierte que una caída adicional podría profundizar el impacto sobre turismo, exportaciones y empresas vinculadas con inversión extranjera.
  • Especialista plantea tres medidas que podrían valorarse para contener las presiones: cambios en los encajes en dólares y colones y decisiones sobre la Tasa de Política Monetaria.

Fabián Marrero Soto / Encargado de prensa externa

SAN JOSÉ, Costa Rica. El precio del dólar podría enfrentar una nueva presión a la baja durante el cierre de 2026, cuando el ingreso estacional de divisas por pagos de bonificaciones, aguinaldos y diferentes operaciones empresariales incremente la disponibilidad de moneda extranjera en Costa Rica.

Así lo advirtió el director de la Escuela de Ciencias de la Administración (ECA) de la Universidad Estatal a Distancia (UNED), Federico Quesada Chaves, quien considero que las condiciones actuales del mercado cambiario obligan a prestar especial atención a lo que ocurra durante los últimos meses del año.

Actualmente, el Banco Central de Costa Rica (BCCR) cuenta con activos de reserva superiores a los US$20.000 millones, mientras el mercado se prepara para un periodo en el que tradicionalmente aumenta el movimiento de divisas.

“Al cierre del año es muy probable que el tipo de cambio permanezca relativamente estable, con tendencias ligeramente hacia la baja, debido a los pagos de aguinaldos y a los ingresos de divisas para bonificaciones”, explicó Quesada.

A esto se suman movimientos relacionados con la liquidación de inventarios, las compras para la temporada navideña y otras operaciones propias del cierre anual.

Para el académico, esta combinación podría generar nuevas presiones hacia una apreciación del colón —es decir, una disminución del precio del dólar— y ampliar las consecuencias para sectores cuyos ingresos se generan principalmente en moneda extranjera.

Sostuvo que el escenario no debe analizarse únicamente desde la perspectiva de cuánto podría bajar el dólar, pues algunos sectores productivos ya enfrentan consecuencias de un tipo de cambio reducido, “la afectación ya es real”, expresó.  

“La tendencia hacia la baja en el precio del dólar ha tenido un impacto sobre la competitividad de las empresas que se dedican al turismo, las exportaciones y aquellas relacionadas con la inversión extranjera”, señaló el director de la ECA.

Estas empresas pueden recibir buena parte de sus ingresos en dólares, pero asumir salarios, servicios, alquileres y otras obligaciones en colones, por ello, una reducción del valor de la divisa significa recibir menos moneda nacional por los mismos ingresos generados en dólares.

A criterio de Quesada esta situación merece particular seguimiento de cara a finales de octubre y principios de noviembre, cuando comenzaría a sentirse con mayor fuerza la dinámica propia del cierre de año.

  • ¿Qué podría hacerse?

Ante la posibilidad de que aumente la oferta de dólares, el director de la Escuela de Ciencias de la Administración plantea tres opciones que podrían ser valoradas dentro de la discusión monetaria, incrementar el encaje legal en dólares, reducir el encaje legal en colones y adoptar decisiones dirigidas a reducir la Tasa de Política Monetaria.

Según explicó, aumentar el encaje en dólares podría disminuir la disponibilidad de esta moneda dentro del sistema financiero, mientras una reducción del encaje en colones tendría el efecto de disminuir restricciones sobre la moneda nacional y podría favorecer una mayor demanda de divisas.

Una reducción de la Tasa de Política Monetaria, por su parte, disminuiría el incentivo relativo para mantener recursos en colones, particularmente ante un escenario de inflación muy baja, “cualquier medida debe analizarse tomando en consideración sus efectos sobre otras variables de la economía y las competencias que corresponden al Banco Central”, señaló.

Otro de los aspectos que entra en la discusión es el funcionamiento del Mercado de Monedas Extranjeras (MONEX), “ampliar los horarios de negociación podría permitir que se reflejen más señales de oferta y demanda, pero esto no significa automáticamente que el precio del dólar aumentaría” informó.

Federico Quesada Chaves, director de la Escuela de Ciencias de la Administración de la UNED.

“Aunque intuitivamente se podría asumir que si este mercado permanece abierto más horas podrían reflejarse más señales del mercado, con probabilidad al alza, lo contrario también es cierto, podrían presentarse mayores presiones a la baja del tipo de cambio”, explicó.

El especialista recordó que el BCCR cuenta con independencia en sus funciones, según lo establecido en su Ley

Orgánica, y que entre sus objetivos se encuentra procurar la estabilidad interna y externa de la moneda nacional.

Eurobonos. A las condiciones previstas para el cierre del año se agrega otra variable que Quesada considera relevante, una eventual colocación de nuevos eurobonos, estos ingresosde recursos obtenidos mediante endeudamiento externo podrían incrementar la disponibilidad de dólares en el país y, dependiendo de la forma en que sean utilizados, agregar presión sobre el mercado cambiario.

“Llama la atención el uso que se dará a los próximos proyectos de eurobonos, la aprobación de proyectos que permitan adquirir esas obligaciones vendría acompañada de mayores presiones a la baja en el tipo de cambio”, afirmó tras manifestar que, por esta razón, es fundamental definir previamente el destino de esos recursos.

“Se debería privilegiar la inversión en infraestructura para que estos recursos tengan un mínimo impacto en el mercado local. Orientar los fondos hacia infraestructura permitiría, además, convertir parte del endeudamiento en obras capaces de mejorar las condiciones productivas y la competitividad del país”, agregó.

Cierre de año. Ante un mercado cambiario que puede modificarse rápidamente, Quesada recomendó que las empresas expuestas al dólar revisen sus presupuestos y proyecciones para los próximos meses, especialmente aquellas que reciben ingresos en moneda extranjera, pero mantienen una parte importante de sus costos en colones.

Para las personas consumidoras, reiteró la importancia de evitar una exposición innecesaria a movimientos futuros del tipo de cambio, los mercados cambiarios operan bajo un alto grado de incertidumbre, por eso, las personas deben mantener siempre su endeudamiento en la moneda en la que reciben sus ingresos”, concluyó.

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