
• El candidato presidencial del Partido Liberación Nacional afirma que dignificar el empleo público es clave para fortalecer la democracia, reactivar la economía y reducir la desigualdad en Costa Rica.
SAN JOSÉ, Costa Rica. Costa Rica vive un momento decisivo. Con instituciones debilitadas y miles de familias trabajadoras viendo reducirse su poder adquisitivo, la confianza en la democracia y en el Estado social se ha visto seriamente afectada. Ante este escenario, el candidato presidencial del Partido Liberación Nacional, Álvaro Ramos, anunció que una de sus primeras acciones de gobierno será descongelar los salarios del sector público, manteniendo la responsabilidad fiscal del país.
El anuncio se dio durante un encuentro con representantes del Sindicato Nacional de Enfermerías y Afines, la Unidad en Acción Sindical y el Sindicato de Educadores Costarricenses. Allí, Ramos fue claro en que el congelamiento salarial vigente desde 2020 ha golpeado duramente a las familias, debilitado las finanzas públicas y afectado áreas clave como la seguridad social.



“El congelamiento salarial no es sostenible. Ha reducido ingresos, afectado contribuciones sociales y castigado a quienes sostuvieron al país, incluso en los momentos más difíciles”, afirmó. Recordó además que su salida de la Caja Costarricense de Seguro Social se dio por defender un acuerdo legal que reconocía el esfuerzo de los trabajadores durante la pandemia. “Estuve del lado correcto: el del respeto a la legalidad y a los trabajadores”, subrayó.
Ramos aseguró que su gobierno trabajará para reconstruir la confianza en las instituciones, respaldando al empleo público como un pilar de estabilidad. Indicó que el primer decreto presidencial convocará proyectos de justicia salarial, junto con iniciativas en seguridad, infraestructura, educación y combate a la criminalidad.
Estas acciones forman parte de un programa integral de alivio económico, que incluye reestructuración de deudas, devolución del ROP y una política de salarios reales crecientes, alineada con la productividad nacional. “El empleo público no es el problema, es parte esencial de la solución”, sostuvo.
En un país con altos niveles de desigualdad, Ramos plantea una ruta distinta: fortalecer a quienes trabajan, recuperar instituciones sólidas y devolverle a Costa Rica la confianza en su futuro. Para muchos, su propuesta representa una oportunidad real de cambio y una razón clara para acudir a las urnas.
