• El Premio Nacional de Valores “Rogelio Fernández Güell” 2026 reconoce su trayectoria
de servicio comunitario y defensa de las poblaciones vulnerables
Lilliana Pacheco Monge / turrialbaldia@yahoo.com
TURRIALBA, Cartago, Costa Rica. Fernando Sandoval, vecino de Turrialba recibió el Premio Nacional de Valores “Rogelio Fernández Güell” 2026 por su trayectoria de compromiso comunitario y defensa de las poblaciones vulnerables. Más que una distinción, lo asume como una motivación para continuar trabajando por quienes más lo necesitan.
Hay personas que dejan huella no por lo que tienen, sino por lo que hacen por los demás. Entienden que escuchar, acompañar y defender a quien más lo necesita también son formas de transformar una comunidad.

Fernando Asdrúbal Sandoval Ulate, turrialbeño de corazón, es hoy motivo de orgullo para su pueblo. Su trayectoria de servicio comunitario, participación ciudadana y defensa de los derechos de las poblaciones vulnerables le hizo merecedor del Premio Nacional de Valores “Rogelio Fernández Güell” 2026, un reconocimiento que pone en valor el compromiso de quienes trabajan por una sociedad más solidaria y humana.


Pero detrás del galardón hay algo que Fernando considera todavía más importante: la posibilidad de seguir haciendo la diferencia en la vida de otras personas.
“Para ayudar no necesitamos riquezas ni reconocimientos, únicamente amor por los demás, solidaridad y voluntad de servir de corazón”, comparte, con un mensaje que refleja la esencia de su compromiso.
- Un reconocimiento que lleva el nombre de los valores
El Premio Nacional de Valores “Rogelio Fernández Güell” es otorgado cada dos años por la Comisión Nacio-nal de Rescate de Valores, con la colaboración de instituciones como la Universidad Estatal a Distancia (UNED).

Su propósito es reconocer a personas cuyas acciones y trayectoria reflejan valores éticos y un compromiso con el bienestar de la sociedad.
En el caso de Fernando, esta distinción reconoce una labor vinculada con la comunidad y con la defensa de quienes necesitan mayores oportunidades y protección de sus derechos. Para Turrialba, también representa una ocasión para celebrar a uno de sus ciudadanos y recordar que el compromiso social puede comenzar cerca de casa, con la voluntad de no permanecer indiferentes ante las necesidades ajenas.

- Su compromiso no termina con el premio
Lejos de ver este reconocimiento como una meta alcanzada, Fernando lo recibe como una razón más para continuar.
“Seguiré levantando mi voz por quienes más lo necesitan”, afirma, convencido de que todavía hay mucho por hacer por su querido pueblo.
Con fe en Dios, humildad y compromiso social, asegura que seguirá adelante. Sus palabras no se quedan en la alegría de recibir un galardón; miran hacia el futuro y hacia las personas que aún necesitan apoyo, solidaridad y alguien dispuesto a escucharlas.
La historia de Fernando nos recuerda que no siempre hacen falta grandes recursos para ayudar. A veces, lo que más necesita una persona es que alguien crea en ella, la acompañe en un momento difícil o se atreva a defender aquello que considera justo.
Hoy, Turrialba tiene una razón más para sentirse orgullosa. El reconocimiento nacional distingue la trayectoria de Fernando Sandoval, pero su mensaje nos pertenece a todos: servir de corazón sigue siendo una de las maneras más bonitas de hacer comunidad.
Porque los premios reconocen una trayectoria, pero es el bien que hacemos por los demás lo que verdaderamente deja huella.

