viernes, abril 19
Shadow

Más que un derecho, el votar es una obligación moral con nosotros mismos

• El próximo 6 de febrero defendamos nuestra democracia, efectuando el sufragio de una manera pacífica y ordenada

Editorial, Periódico Gente

Desde que somos muy pequeños las bases de la educación costarricense nos enseñan a memorizar la letra de nuestro himno nacional como uno de los bastiones más importantes de nuestra democracia.

Sin embargo, ¿cuántas veces nos hemos detenido a analizar la letra y su responsabilidad para todos lo que somos ciudadanos de esta nación?

“Cuando alguno pretenda tu gloria manchar, verás a tu pueblo valiente y viril, la tosca herramienta en arma trocar”. Pues hoy, esa gloria que nos han manchado se llama corrupción, malversación, inseguridad política y decepción generalizada ante nuetros políticos; situación que nos pone con una oportunidad inmejorable de cambiar nuestro destino.

Es así, como ante esa incertidumbre generalizada por la desconfianza a nuestros aspirantes a la presidencia, la mejor forma de hacer valer nuestro himno y de-mostrar que somos valientes y viriles, es tomar nuestra herramienta en arma trocar y ponerla en marcha para buscar un nuevo sendero a nuestra agrietada estructura gubernamental. Y esa herramienta se llama sufragio, se llama ir a las urmas electorales y emitir el sagrado derecho que nos da el sistema democrático vigente y el cual es un lujo que hoy día muchas naciones hermanas lo añoran. 

Llegaremos al domingo 6 de febrero con más de 4 costarricenses de cada 10, los cuales no saben si van a votar , y de ser así, por quién lo harían, en una clara evidencia de la desilusión hacia los políticos y sus promesas.

Y cómo culpar a un pueblo maltratado que mira cada día como prevalecen los altos índices de pobreza y desempleo; la inseguridad ciudadana amenaza en cada esquina y, en general, no se vislumbra en el panorama un clima de paz social y de desarrollo con equidad.

A ello, añadamos un clima político carente de ideas, donde pareciera que lo más importante en generar “likes” en redes sociales, sin profundizar en las verdaderas propuestas que requiere nuestro país.

Esa carencia de propuestas concretas y de discusiones profundas también han generado un marco de desconfianza para aquellos ciudadanos que desean algo más que una vacía publicación de redes sociales, generando un sinsabor de que la campaña electoral se vuelve un cuento de hadas.

Y nada más lejano a la realidad que eso, porque el país atraviesa una problemática dura y a veces cruel para cientos de familias. Y muy lejos de eso, los políticos no son magos, los problemas que nos aquejan no se resuelven por arte de magia y habrá que trabajar muy fuerte para resolverlos.

Es aquí donde la responsabilidad de cada uno es fundamental: mi responsabilidad y la de todos.

La responsabilidad de salir a votar informándose de quien es cada candidato para estas selecciones, ya que son 25 postulantes a la presidencia, donde en la agitada sed de protagonismo  de estos comicios, hay 16 candidatos que tienen doble postulación, por lo que también pretenden llegar a una diputación, entre 1678 candidatos que aspiran a 60 cargos de elección popular.

El fortalecimiento de la democracia comienza con los partidos políticos que acompañan el desarrollo y la consolidación de la democracia presentando al electorado candidatos idóneos, esta es la grave responsabilidad de los partidos al momento de presentar ante el electorado personas que reúnan las cualidades, la capacidad y la experiencia para cumplir con el cargo para el cual son electos.

Este 6 de febrero tenemos una vez más la oportunidad (responsabilidad) de acudir a las urnas para expresar nuestro criterio y decir presentes en el difícil camino de alcanzar un mejor de-sarrollo para Costa Rica. En este sentido, nos unimos al llamado del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) para que salgamos a votar, cualquiera que sea nuestra elección, porque lo que está en juego es el futuro del país.

Los invitamos a todos a unirse a esta fiesta nacional, a alzar sus banderas, a tararear las canciones y consignas de su partido favorito, incluso a discutir las propuestas de los candidatos, pero hagámoslo de manera pacífica y ordenada, como corresponde a un país civilizado y amante de la paz como el nuestro.

Y no olvidemos esta inmejorable oportunidad de hacer valer con nuestro voto la memoria de José María Zeledón y su letra de nuestro Himno Nacional y decir a viva voz, “Vivan siempre el trabajo y la paz”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *