Gina Carvajal Vega / Gerente General, Banco Popular y de Desarrollo Comunal
• Cada aniversario invita a recordar el camino recorrido. Pero las instituciones que trascienden honran el pasado construyendo el futuro.
SAN JOSÉ, Costa Rica. El pasado 11 de julio, el Banco Popular y de Desarrollo Comunal cumplió 57 años de servir a Costa Rica. Son más de cinco décadas acompañando a millones de personas, familias, trabajadores, emprendedores, organizaciones comunales y empresas que han encontrado mucho más que un banco: un aliado para abrir oportunidades y construir proyectos de vida.
Esa historia nos llena de orgullo, pero también nos plantea una enorme responsabilidad. Porque la confianza no se hereda; se gana todos los días.
Vivimos una época en la que las expectativas de las personas cambian con gran rapidez. Hoy los clientes esperan soluciones ágiles, seguras y disponibles en todo momento. Ya no comparan la experiencia que reciben de un banco únicamente con la de otra entidad financiera; la comparan con todas las experiencias digitales que forman parte de su vida cotidiana.
Los datos reflejan con claridad esa transformación. Actualmente, cerca del 92% de la transaccionalidad del Banco Popular ya se realiza mediante canales digitales y otros medios no presenciales. Es una muestra de que nuestros clientes evolucionan y el Banco debe hacerlo con ellos.
Esa evolución se sustenta en una fortaleza igualmente importante: la solidez financiera del Banco Popular. Esa fortaleza nos permite invertir e innovar con visión de largo plazo, preservando la estabilidad y la confianza que distinguen a nuestra Institución. Por eso, transformarnos no es una opción, sino una responsabilidad.
En el Banco Popular impulsamos una de las transformaciones más importantes de nuestra historia. Modernizamos procesos, fortalecemos la tecnología y evolucionamos nuestros canales para responder mejor a las necesidades de nuestros clientes. No transformamos la Institución por seguir una tendencia; la transformamos para seguir estando cerca de las personas.
Y para nosotros, transformar también significa incluir. Nuestro compromiso es que las ventajas de la nueva banca lleguen a todas las personas, sin importar su edad, condición, lugar de residencia o nivel de familiaridad con la tecnología. Innovar también implica acompañar para que nadie quede atrás.

Nuestro propósito sigue siendo el que inspiró la creación del Banco en 1969: generar oportunidades para quienes trabajan, emprenden, producen y contribuyen al desarrollo del país. Esa misión permanece intacta; lo que evoluciona son las herramientas con las que la hacemos realidad.
Seguimos creyendo en una banca cercana, inclusiva y solidaria. Una banca que sabe que detrás de cada operación hay una familia, un emprendimiento, un agricultor, una mujer emprendedora, una cooperativa, una asociación de desarrollo o un joven que busca construir su futuro.
Ninguna transformación sería posible sin las personas que la hacen realidad. La tecnología fortalece nuestra capacidad de servir, pero el verdadero diferencial del Banco Popular sigue siendo el compromiso y la vocación de servicio de miles de colaboradoras y colaboradores que, durante estos 57 años, han convertido a nuestra Institución en un lugar especial para millones de costarricenses. A todas y todos les expreso mi más sincero agradecimiento.
Esa visión se fortalece desde el Conglomerado Financiero Banco Popular, cuyas sociedades especializadas nos permiten ofrecer soluciones en pensiones, inversiones, seguros y otros servicios financieros.
Como Gerente General tengo claro que liderar una transformación implica escuchar, dialogar y construir, pero también mantener un rumbo claro cuando el entorno exige decisiones de largo plazo.
Estoy convencida de que las instituciones que perduran no son las que resisten el cambio, sino las que saben cambiar sin renunciar a aquello que les da sentido.
Ese es nuestro compromiso: seguir fortaleciendo un Conglomerado Financiero sólido, moderno, innovador y profundamente humano, que combina fortaleza financiera con vocación social para abrir más puertas, generar más oportunidades y hacer que esta transformación beneficie a todas las personas.
Cumplir 57 años no es una meta, sino el punto de partida para construir el Banco Popular que las próximas generaciones merecen. La mejor manera de honrar nuestra historia seguirá siendo la misma: merecer, cada día, la confianza de Costa Rica.