• La empresa moraviana recibió el Premio al Esfuerzo Industrial Alimentario 2026 de CACIA, como reconocimiento a más de cuatro décadas de trayectoria en la industria alimentaria costarricense
Lilliana Pacheco Monge / periodicogentehoy@yahoo.com
TRINIDAD, Moravia. Lo que comenzó como un pequeño emprendimiento en la casa de una familia costarricense se convirtió, con el paso de los años, en una empresa que hoy genera empleo para 110 personas y cuyos productos forman parte de los recuerdos de varias generaciones.
Helados Malavasi nació oficialmente en junio de 1985, cuando don Juan Malavasi Montes de Oca y doña Ada Lilia Rojas Alpízar decidieron convertir aquel proyecto familiar en un negocio.
Los primeros helados de palito se elaboraban en casa y se comercializaban de manera local en pulpería y abastecedores cercanos.




Conforme aumentó la demanda, la familia dio el siguiente paso: buscar un espacio más amplio y construir una planta que permitiera hacer crecer la producción.
Desde entonces, la empresa ha ampliado su presencia en el mercado costarricense, llevando sus tradicionales helados de palito y redondos a comercios y supermercados de diferentes zonas del país.

Hoy, Helados Malavasi ha expandido su calidad y sabor con los puntos de venta en la Trinidad, en los cantones como Moravia centro, Coronado y Tibás.
Una familia detrás de la marca
La familia ha estado presente en cada etapa de este recorrido. Incluso el nombre corporativo de la compañía, VIDIKA S.A., guarda un significado especial: surgió de la combinación de los nombres de los tres hijos de don Juan y doña Ada Lilia, Viviana, Diego y Karla.
Hoy, esa segunda generación continúa formando parte de la empresa. Karla Malavasi participa en la administración como Gerente Comercial y ha asumido nuevas responsabilidades dentro de un negocio que busca mantener aquello que lo hizo crecer, sin dejar de evolucionar.
Para Karla, innovar es indispensable para permanecer cerca de los consumidores y adaptarse a sus nuevas preferencias.
Esa visión se ha traducido en el desarrollo de productos sin azúcar, opciones a base de agua y propuestas pensadas especialmente para las nuevas generaciones.
Pero crecer no significa dejar atrás lo que identifica a la marca. Algunos sabores tradicionales continúan ocupando un lugar especial, entre ellos el helado de coco, elaborado por la propia empresa y asociado por muchos clientes con la historia de Helados Malavasi.

Un reconocimiento a la perseverancia
Don Juan recuerda que construir una empresa durante más de cuatro décadas ha implicado superar momentos difíciles y tomar decisiones en tiempos de incertidumbre. Para él, la perseverancia ha sido una de las claves para seguir adelante.
Ese esfuerzo fue reconocido en septiembre con el Premio al Esfuerzo Industrial Alimentario 2026, otorgado por la Cámara Costarricense de la Industria Alimentaria (CACIA).
Para la familia Malavasi, el reconocimiento representa también un homenaje a las personas que han acompañado el crecimiento de la empresa a lo largo de los años.
De aquellos primeros helados preparados en casa por don Juan y doña Ada Lilia a una compañía que hoy cuenta con 110 colaboradores, Helados Malavasi mantiene una historia construida en familia y una mirada puesta en las nuevas generaciones.
